Paralelamente al trabajo de campo, durante
este tiempo se ha acometido la construcción
de la Bodega de elaboración, así como
la reconstrucción del antiguo Cortijo,
en el que se ha respetado cuidadosamente
el estilo existente y dedicado actualmente,
además de vivienda, a sala de catas
y salón de recepciones.
La Bodega consta principalmente de dos partes,
la nave de elaboración, de forma cuadrada,
y la nave de crianza.
La nave de elaboración posee actualmente
11 depósitos de acero inoxidable de
10.000 litros cada uno, con camisas exteriores
donde circula el agua refrigerada para control
de la temperatura de fermentación.
Existe además una mesa de selección
de uva y una cinta transportadora que eleva
la uva una vez seleccionada a la despalilladora,
de donde cae por gravedad a los depósitos.
Con este procedimiento bastante inusual,
conseguimos evitar las bombas de vendimia
que dañan notablemente al grano, y
las uvas llegan a los depósitos en
inmejorable estado.
La nave de crianza, de 1.000 m2 de superficie,
esta semienterrada, y con una cubierta de
agua en la parte superior, con objeto de
atemperar al máximo los fuertes calores
veraniegos. Cuenta, además, con potente
equipo de refrigeración tanto para
la de barricas como para la de botellas.
El grado de humedad esta controlado automáticamente
por humidificadores colocados en el techo.
Actualmente existen 160 barricas de roble
francés de 1 a 3 años de antigüedad,
donde los vinos con crianza reposan de 8
a 14 meses, según el vino a elaborar.
La elección única de madera
francesa Allier en las barricas, es una decisión
que se corresponde con el estilo de vino
que pretendemos elaborar.
Una maquina embotelladora y otra etiquetadora
capaces de una cadencia de 1,000 botellas/hora
completan las instalaciones.